El método
Cómo aprender inglés si ya hablas español
No empiezas de cero. Empiezas con ventaja, y este método consiste en usarla: buscar primero lo que ya se comparte, aprender reglas en lugar de listas y entrenar el oído desde el principio.
La idea, en dos líneas
Si hablas español, ya tienes un vocabulario enorme en inglés esperándote. Unas pocas reglas te permiten recuperarlo, y el resto del curso se construye encima. Puedes verlo en acción en la primera lección, que convierte -ción en -tion.
Seis principios
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Empieza por lo que ya sabes
El español y el inglés comparten muchísimas palabras de origen latino y griego, los cognados: nación es nation, universidad es university. Antes de aprender una sola palabra nueva, aprendes a reconocer las que ya son tuyas. Es la ventaja más grande de quien habla español, y casi nadie la usa a propósito.
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Patrones, no listas
Una lista de palabras sueltas se olvida en días. Una regla se queda: si sabes que ‑ción se vuelve ‑tion, no aprendes una palabra, aprendes todas las que siguen ese camino. Cada lección gira alrededor de una regla que puedes comprobar con ejemplos.
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Pronunciación desde el primer día
Escribir una palabra en inglés suele ser fácil; decirla bien, no tanto. La misma terminación que se escribe igual en los dos idiomas suena distinto. Por eso cada palabra tiene audio (normal y lento) y varias traen una guía de pronunciación escrita para quien habla español.
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Conoce las trampas
No todo lo que se parece significa lo mismo. Los falsos amigos y los errores de traducir palabra por palabra son lo que más hace tropezar a los hispanohablantes. Las trampas tienen su propio capítulo, el 8.
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Practica con lo que escribes y escuchas
Entender no es lo mismo que producir. Los ejercicios te piden escribir y escuchar, no solo reconocer. Lo que fallas vuelve al final de la misma práctica, porque se recuerda mejor lo que se repasa justo antes de olvidarlo.
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Constancia sobre intensidad
Diez minutos cada día rinden más que un maratón el domingo. Las lecciones son cortas a propósito: la meta es que volver mañana sea fácil.
Cómo estudiar con el curso
- Una lección al día. Toma unos minutos.
- Lee la explicación, toca cada palabra y escúchala antes de practicar.
- Repite en voz alta, dos veces cada palabra nueva.
- Los errores no restan: lo que fallas vuelve a aparecer, y así se aprende.
Tu libreta: papel y lápiz
Cada vez que encuentres una palabra nueva, en el curso, en una serie o en una canción, anótala en una libreta con tres columnas:
| La palabra | Cómo se pronuncia | Cómo se usa |
|---|---|---|
| nation | néi-shon | It's a small nation. |
| although | ol-dóu | I went, although I was tired. |
La pronunciación, como tú la escuchas con letras del español; el uso, aunque sea una frase corta. Escribir a mano obliga a recuperar la palabra, y eso la fija mejor que releerla. Y cuando dudes cómo se decía, tu libreta te lo recuerda.
Fuera del curso
Un idioma también se aprende escuchándolo en contexto. Una técnica sencilla: ve una serie en inglés en bloques de cinco minutos. Primero solo escucha; luego pausa y di en voz alta qué pasó; al final elige dos o tres frases nuevas y úsalas en oraciones tuyas.
Lo que este método no promete
No promete que hables inglés en una semana ni sustituye la práctica con personas. Promete algo más modesto y más útil: que empieces con ventaja, que entiendas el porqué de lo que aprendes y que tengas un hábito pequeño que puedas sostener.
¿Quieres ver el temario? Está en la página del curso.